HYDROCHOERUS HYDROCHAERIS
Capibara
HYDROCHOERUS HYDROCHAERIS
Capibara
Capibara
Curiosidades
Hábitat: Humedales, bosques densos, sabanas, ríos, lagunas y pantanos de Sudamérica desde Panamá hasta Argentina. Siempre cerca de masas de agua.
Dieta: Herbívora estricta (pastos, plantas acuáticas, hierbas, corteza de árboles, frutas). Consume entre 4 y 8 kg de vegetación diaria.
Vida Social: Viven en grupos de 10 a 20 individuos (hasta 100 en época seca). Estructura jerárquica con un macho dominante, varias hembras, crías y machos subordinados.
Distintivo: El roedor viviente más grande del mundo. Semiacuático con patas parcialmente palmeadas, ojos, orejas y narinas en la parte superior de la cabeza. Conocido como «señor del pasto» en guaraní.
Estado: Preocupación Menor (UICN). Poblaciones estables en la mayoría de su distribución.
Características
Habitat y dieta
Estado de conservación
La Capibara está clasificada como Preocupación Menor por la UICN, lo que indica que sus poblaciones son estables en general. En comparación con otras especies animales de Sudamérica, las capibaras toleran bastante bien los cambios de hábitat provocados por la actividad humana, y pueden sobrevivir en zonas transformadas en plantaciones y pastos. Sin embargo, esta abundancia puede ser engañosa y enfrenta varias amenazas:
Principales amenazas:
Es cazada por su carne (considerada comestible en varias partes de Sudamérica), su piel (para hacer artículos de cuero) y la grasa contenida en su piel. En algunos países se practica la caza comercial y deportiva.
Conflicto con actividades agrícolas: Los propietarios de terrenos de pastoreo las persiguen, especialmente durante la estación seca, ya que consideran que arrasan con la comida de sus animales. En Brasil, muchos creen que deben cazarlas por los daños que ocasionan en cultivos industriales como la soja y el mijo. La matanza a menudo se hace a garrotazos, disparos o con perros de caza.
Pérdida de hábitat: La deforestación, expansión urbana y conversión de humedales para campos de cultivo y ranchos de ganado están destruyendo su hábitat natural.
Invasión de áreas urbanas: En Argentina y Brasil, la destrucción de su hábitat ha llevado a las capibaras a invadir zonas urbanas como Nordelta (Buenos Aires), donde se ha multiplicado su población al no tener depredadores naturales, generando conflictos con los residentes humanos.
Importancia ecológica: Desempeñan un papel clave en el equilibrio ecológico. Como principal especie de gran tamaño que pasta en varias regiones, pueden influir significativamente en la estructura y composición de la vegetación. Además, actúan como importantes dispersores de semillas y ayudan a mantener la biodiversidad del ecosistema. Controlan el crecimiento excesivo de vegetación acuática.
Estructura social
Las Capibaras son animales altamente sociales. Forman grupos estables que generalmente varían de 10 a 20 individuos, aunque en épocas de sequía, cuando los recursos y el refugio escasean, pueden formar comunidades de más de 100 ejemplares concentrados alrededor de los escasos cuerpos de agua disponibles.
Estructura jerárquica: Los grupos están formados por un macho dominante que normalmente ocupa esta posición durante años, varias hembras con sus crías y algunos machos subordinados que se encargan de la vigilancia y seguridad del grupo. El macho dominante lidera y protege a la manada. Los machos que pierden por alguna rivalidad son excluidos y permanecen solitarios fuera del grupo. La comunicación y cooperación entre los miembros del grupo son esenciales para su supervivencia. Establecen fuertes lazos sociales y son muy tolerantes, involucrándose en comportamientos de acicalamiento mutuo para mantener el pelaje limpio y libre de parásitos. Muestran un comportamiento de cuidado colectivo de las crías.
Territorialidad: Tienen un fuerte sentido de territorialidad. Sus actividades de pastoreo, reposo, baño, reproducción y cópula se realizan dentro de un territorio que aporta una cantidad apreciable de agua. Los machos marcan su territorio usando las glándulas de su morillo.
Reproducción: Presentan un sistema de apareamiento poligínico y promiscuo. Los machos dominantes buscan monopolizar a las hembras, aunque en grupos grandes esto resulta difícil. Se reproducen a lo largo de todo el año en zonas tropicales, pero la mayoría de nacimientos ocurren en la estación lluviosa (abril-mayo en el norte; octubre en el sur). Generalmente cada hembra pare una vez por año, pero si las condiciones son favorables pueden hacerlo dos veces. El apareamiento ocurre exclusivamente en el agua. Si una hembra no quiere aparearse con un macho, se sumerge o sale del agua. El período de gestación dura aproximadamente 110-150 días (varía según la subespecie). Las camadas varían de 2 a 8 crías (promedio de 4). El parto se produce en tierra y la hembra se reúne con el grupo a las pocas horas.
Crías precoces: Las crías nacen bien desarrolladas y son capaces de moverse y nadar casi inmediatamente después de nacer. Al cabo de una semana pueden comer hierba, pero siguen mamando hasta que se destetan alrededor de las 16 semanas (4 meses). Las crías son cuidadas de manera comunitaria por todo el grupo. Los capibaras alcanzan la pubertad cuando cumplen su primer año de vida y muchos se van a constituir en nuevas unidades grupales. El ciclo de vida puede durar entre 8 y 12 años en estado salvaje, aunque pueden vivir más en cautiverio.
Comportamiento y curiosidades
El roedor más grande del mundo: Mide de 1 a 1.35 metros de longitud, con una altura de 50 a 62 cm y un peso de 35 a 66 kg (pudiendo alcanzar hasta 80 kg). Las hembras son ligeramente más grandes que los machos. Su peso y talla se incrementan con la latitud hacia el sur: en los llanos de Venezuela y Colombia pesan entre 45-50 kg, mientras que en Argentina y sur de Brasil sobrepasan los 80 kg.
Maestros del agua: Son semiacuáticos con adaptaciones perfectas para la vida acuática. Tienen patas parcialmente palmeadas que les ayudan a nadar con facilidad. Sus ojos, oídos y fosas nasales están en la parte superior de la cabeza, permitiéndoles permanecer mayormente sumergidos durante largos períodos mientras observan el entorno. Pueden bucear y permanecer bajo el agua hasta cinco minutos. Son nadadores excepcionales y muy veloces en el agua.
Comunicación compleja: Poseen un repertorio vocal bastante variado que incluye ronroneos parecidos a los de los gatos, ladridos cortos para dar alarma, silbidos estridentes, gruñidos, chirridos y hasta una especie de llanto. Si advierten peligro, emiten un ladrido corto que alerta a todo el grupo, y de inmediato corren a ponerse a salvo en el agua.
Comunicación olfativa: Los machos poseen una glándula especial en el hocico llamada «morillo» que secreta un líquido blanquecino con el que impregnan ramas, arbustos o su propio cuerpo. Este olor comunica jerarquía, territorio y disposición reproductiva. Tanto machos como hembras cuentan con glándulas anales que liberan secreciones químicas únicas en cada individuo para reconocerse entre sí.
Icono de internet: Se ha convertido en una celebrity de las redes sociales, siendo la estrella de TikTok y clasificaciones de animales adorables. Su naturaleza tranquila y el hecho de que siempre parece estar de humor para que otros animales (monos, patos, tortugas, pájaros) trepen a su lomo lo ha hecho extremadamente popular. Existen peluches, souvenirs y hasta canciones virales sobre capibaras.
Fenómeno Nordelta: En 2020, carpinchos recuperaron espacios naturales del lujoso barrio Nordelta en Buenos Aires (construido sobre humedales), multiplicándose sin predadores. Esto generó un debate social y apoyo viral en redes, visibilizando vínculos entre comunidades humanas y no humanas y tensiones sobre expansión inmobiliaria y conflictos socioambientales.